martes, 3 de noviembre de 2009

Bebidas isotónicas frente al telemarketing.

- No estoy interesado.

- ¿Tiene algún motivo?

Este es el comienzo de una conversación de telemarketing. Y si el receptor de la llamada es educado, la conversación puede no acabar nunca.

El aporte de minerales se hace necesario no sólo por ejercicio bucal, ya se sabe, la tarifa plana invita a la charla compulsiva, pero hay otros factores que recomiendan la reposición de sustancias vitales: normalmente la llamada es a la hora de la siesta e impide el descanso adecuado; suelen ser varias las llamadas que te hacen levantar del sillón o sofá; contestas de pie, porque crees que durarán poco; si es en la calle, el móvil requiere ser sujetado por el brazo durante demasiados minutos, por muy ligero que sea, al final, cansa; imaginar cómo quitarte al comercial de encima requiere una gran inteligencia y contención…

En definitiva, mientras las marcas no se den cuenta de que las llamadas gratuitas al consumidor las van a pagar muy caras, lo recomendable es estar preparado para todo tipo de ejercicios: abdominales para coger el inalámbrico de la mesa, bíceps para levantar el teléfono durante horas, velocidad, para que el timbre no despierte al resto de la familia…

Así que isotónica para todos. Y algo de paciencia; en el pasado las marcas se dieron cuenta de que llamar a las puertas de las casas no era la mejor de las fórmulas de venta.

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