Qué mal se pasa hoy en día en el embarazo. Ecografía tras ecografía vives momentos de altísima incertidumbre. Los ginecólogos te hacen sentir más tensión que cuando se decide la candidatura olímpica. Te dicen: vamos a ver si tiene los dos testículos. Ahora, si tiene las manos con el número de dedos al completo. A ver, los riñones. El latido del corazón, tiene brazos, las dos piernas, la cabeza mide dentro de lo normal… Se echan de menos los tiempos en los que sólo te decían si nacía vivo o muerto. Y si luego traía alguna anomalía, se encajaba por inevitable. Pero sí creo que se puede evitar tanto sobresalto.
También se echan de menos los tiempos del ATL puro y duro. Porque la comunicación va también a sobresaltos, hacia las microacciones donde todo parece igual de importante. Vamos a ver si el evento ha salido bien, si ha generado publicity, si gustó el mobiliario creado para el acto, si gustó el vídeo, si el site ha generado visitas... Aviso al que se aventure a dirigir campañas microtareas, que se prepare. Su tiempo de descanso y su tranquilidad también se van a quedar “microlimitados”.
Porque todavía nadie sabe o acepta que ese dinero que se ahorran ahora en medios se debería destinar a inteligencia, a profesionales multidisciplinares y cualificados, que ayuden a llegar a más sitios, con la misma calidad a la que hasta ahora estaban acostumbrados los consumidores. Pero si lo único que se desea es ahorrar, habrá que ir olvidándose del valor actual de la marca.
También se echan de menos los tiempos del ATL puro y duro. Porque la comunicación va también a sobresaltos, hacia las microacciones donde todo parece igual de importante. Vamos a ver si el evento ha salido bien, si ha generado publicity, si gustó el mobiliario creado para el acto, si gustó el vídeo, si el site ha generado visitas... Aviso al que se aventure a dirigir campañas microtareas, que se prepare. Su tiempo de descanso y su tranquilidad también se van a quedar “microlimitados”.
Porque todavía nadie sabe o acepta que ese dinero que se ahorran ahora en medios se debería destinar a inteligencia, a profesionales multidisciplinares y cualificados, que ayuden a llegar a más sitios, con la misma calidad a la que hasta ahora estaban acostumbrados los consumidores. Pero si lo único que se desea es ahorrar, habrá que ir olvidándose del valor actual de la marca.