jueves, 16 de diciembre de 2010

Sólo descanso cuando estoy trabajando

La crisis está incentivando las capacidades de todos aquellos que participan de una u otra manera en la comunicación corporativa de una marca. El profesional sabe que cualquiera, hasta el mejor, puede quedarse fuera del mundo laboral. Llegado el caso, quiere sentir: hice lo que pude. Y lo que puede hacer el ser humano es casi infinito. Imaginaos cómo se está trabajando. Os pongo un ejemplo: en tiempos de bonanza venían 1 ó como mucho 2 representantes de la marca a las reuniones. Ahora no falta ni el presidente de la compañía. Parece que los clientes están deseando que les invites a una reunión y participar en ella activamente. Necesitan sentir que están trabajando, haciendo lo que pueden. A mí también me pasa.

Por supuesto, esa actividad está repercutiendo directamente en el resultado del trabajo creativo que, si no lo limitan, se acerca a la excelencia. El problema es que al final el esfuerzo es ingente y el presupuesto demasiado reducido.

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